Por Alicia Haydeé Egaña
Es el barrio más joven de la ciudad de Buenos Aires el número cuarenta y siete, se
levanto sobre ciento setenta hectáreas el 5 de diciembre de 1.996. Esta a unas pocas
cuadras de la histórica Plaza de Mayo de fácil acceso y hermoso e interesante recorrido.
Eduardo Madero fue el ingeniero responsable del proyecto del puerto elegido en 1.882 entre
otras propuestas, se invirtieron treinta y cinco millones de pesos oro para las obras que
llevo once años de trabajo.
El antiguo puerto aloja una renovada zona residencial junto a diferentes establecimientos
comerciales, el itinerario turístico empieza en el dique 1 y se ingresa por la Avenida
Brasil, hasta la dársena norte.
A lo largo de la caminata se puede visitar dos viejos buques escuela
convertidos en museos flotantes como La Corbeta Uruguay construida en 1.874 en Inglaterra,
su misión mas celebre fue el rescate de la expedición sueca de Otto Nordenskjold a la
Antártida en 1.903, y La Fragata Sarmiento con treinta y siete viajes de instrucción
equivalente a cuarenta y dos vueltas al mundo, que dejo de navegar en 1.961. En el dique
tres muy cerca de la nave que lleva el nombre del ex presidente y padre de la educación
se encuentra el puente de la mujer, diseñado por el arquitecto español Santiago
Calatrava su estructura de acero es de ciento sesenta metros de largo. Un edificio para no
dejar de ver es el Gran Hotel rodeado por un parque sobre la Avenida Antártida al 1.300 a
este sitio arribaron miles de inmigrantes, con la esperanza de encontrar un mejor futuro
para ellos y sus descendientes se los proveía de alojamiento, comida y atención medica
durante cinco días.
Este paseo peatonal entre depósitos reciclados permite ver a cada paso el cambio y
desarrollo que ha tenido esta parte de la metrópoli, y que es el orgullo de los
porteños. Sus calles y bulevares además llevan nombres femeninos reconocidas por su
actitud luchadora en el país, por ejemplo: ALICIA MOREAU DE JUSTO, AZUCENA VILLAFLOR,
PIERINA DEALESI, MACACHA GUEMES, ROSARIO VERA PEÑALOZA, son algunas.
Dentro del grupo se puede recordar a CECILIA GRIERSON la primera medica
argentina y sudamericana que recibió un titulo universitario, a pesar de que era docente
y trabajo en la Cruz Roja, el actual Hospital Ramos Mejía, El Patronato de la Infancia no
pudo ejercer como profesora en la facultad por ser mujer. Esto junto con la falta de
reconocimiento sobre su trayectoria fue el dolor que llevo hasta su tumba.
Otra representante de este género se llamo JUANA MANSO, pedagoga, periodista, escribió
libros, creo bibliotecas, dicto conferencias aquí y en el mundo. Con tan solo trece años
tradujo dos libros de francés al español, también ocupo cargos públicos en la
educación fue la primera directora de una escuela mixta del país, este puesto le valió
las criticas en especial de las damas de beneficencia, lucho por reivindicar los derechos
de la mujer hasta fue concertista de piano, toda una adelantada para su época. Juana una
digna representante que admiraba Sarmiento falleció a los cincuenta y cinco años. Estas
pioneras con mayúsculas se destacaron cada una en su campo, son parte de la historia
argentina y mujeres inolvidables.
Ya han pasado mas de cien años y el viejo Puerto Madero es ejemplo de la arquitectura del
inicio del siglo XX, con sus dieciséis docks convertidos en diferentes empresas y
restaurantes es un camino que se abre al rió. Hoy es el mimado y benjamín solo hay que
llegar a él y recorrerlo, o sentarse en sus bancos de madera cerca de los diques y
disfrutar de la vista que ofrece.