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Un poco de criterio nunca viene mal

Muchas veces se suele pensar que para solucionar el problema de tránsito en nuestra ciudad deben debatirse nuevas leyes o códigos en interminables sesiones entre legisladores y con participación de todas las diferentes organizaciones que tengan algo que ver con el tema. Y muy probablemente deba ser así, puesto que se supone que un consenso entre los representantes de la ciudadanía sería una clara demostración de la voluntad popular regulada por los especialistas de la cuestión.
Pero entretanto hay funcionarios públicos, en este caso un agente de la División Prevención Metropolitana de la Policía Federal, que utilizan una herramienta muy sencilla y muchas veces dejada de lado en aras del culto a la tecnocracia: El Criterio.
El día: Viernes 15 de diciembre, hora cercana al mediodía y el calor que ya agobia a todos a quienes nos toca estar en la calle cumpliendo distintas tareas. La de este agente
seguramente es estar de consigna en la esquina de Mendez de Andes y la Avda. T.Gral Donato Alvarez.
Justamente en esa intersección la Av. Dto.Alvarez deja de ser de doble mano para convertirse en mano única en dirección a Gaona. Por distintas razones transitamos esa esquina en muchas ocasiones, en distintos horarios y sabemos (y vemos) como todos los vecinos de por allí que los vehículos que vienen transitando D.Alvarez, para aprovechar la luz verde del semáforo cruzan la doble banda amarilla y transitan de contramano desde casi 100 metros antes imprimiendo de manera irresponsable mayor velocidad a sus vehículos.
Este agente percibió el problema, no eligió disimularse para confeccionar actas de infracción, sino que muy por el contrario se puso al frente del asunto y ante cada apertura del semáforo prefirió colocarse de manera bien visible con el propósito de PREVENIR.
Seguramente muchos pensaran que un grano de arena no es una playa, pero otros sabemos que muchos granos de arena como este coadyuvan a la construcción de una sociedad más organizada, por ende menos problemática.