Correo de Lectores

"Homenaje al Dr. René Favaloro"
de Juan Carlos Polledo Firpo

En el futuro la historia contará a las generaciones que en los siglos XX y comienzos del XXI vivió un hombre que fue capaz de iluminar con deslumbrante luz las siniestras oscuridades de una sociadad todavía más disoluta y nefasta que algunas de triste recuerdo, porque se habías perfeccionado en ella los sistemas de envilecimiento de las personas hasta   límites pocas veces antes vistos. Un ser humano nos mostró otra prueba fehaciente que Dios puede hacer brotar una flor en el medio del lodazal. Sanaba los corazones, pero su acción no se detenía solamente en la parte física, sino que  su abnegación, la defensa irrenunciable de los más elevados principios morales y el amor desinteresado brindado a manos llenas a sus semejantes lo convirtieron en una fuente benefactora de almas. Intentó arremeter contra las organizaciones perversas, atacer el enjambre de falacias y estafas que las sostienen, y no se inmoló, fue inmolado por un sistema triturador de ilusiones, de esperanzas, de objetivos nobles. Él sólo apretó el gatillo; su muerte ya estaba anunciada por los sórdidos esquemas tecnológicos que aparetos sociales sin humanidad y en plena decadencia le imponían acosándolo.
Señor Doctor René Favaloro, Usted no ha muerto; vive en cada uno de nosotros, en la sonrisa de un niño, en ejemplo que ha dejado para los jovenes, en la nostalgia y el agradecimiento de adultos y ancianos. No tengo dudas, Usted se encuentra ahora al lado de nuestro SEÑOR, que ya le ha dado un abrazo.
La inmortalidad alberga un nuevo miembro.

Dr. Juan Carlos Polledo Firpo